Elegir un proveedor de facturación electrónica sin hacer las preguntas correctas puede salir caro después. Estos son los errores más comunes, y por qué la integración directa al SIFEN/DNIT sin intermediarios evita varios de ellos.
La mayoría de los problemas que aparecen después de contratar un sistema de facturación electrónica no son sorpresas imprevisibles: son consecuencias de preguntas que no se hicieron antes de firmar. Estos son los errores que más se repiten.
No preguntar si el sistema depende de un tercero externo para conectarse con el SIFEN puede significar sorpresas más adelante, si ese tercero falla o cambia condiciones.
No pedir evidencia de documentos realmente aprobados por el SIFEN en producción deja la promesa del proveedor sin forma de verificarla.
No preguntar cómo se protegen los datos de tu negocio frente a los de otras cuentas dentro del mismo sistema es un riesgo que se puede evitar preguntando antes.
Antes de firmar con cualquier proveedor, pedí respuestas concretas: quién arma, firma y envía el XML al SIFEN; si hay documentos realmente aprobados en producción y no solo en ambiente de prueba; si el sistema valida el XML contra los esquemas oficiales antes de cada envío; y cómo se aíslan los datos de tu cuenta si la plataforma es usada por más de un negocio. Ninguna de estas preguntas requiere conocimiento técnico para hacerla ni para entender la respuesta.
Sin intermediarios, con integración directa al SIFEN/DNIT.
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