Antes de elegir un plan, conviene pensar en el tamaño real de tu operación, no en lo que crees que vas a necesitar "por las dudas". Te Facturamos ofrece integración directa al SIFEN/DNIT, sin intermediarios, con distintos planes pensados para acompañar ese tamaño real.
El error más común al elegir un plan de facturación electrónica es guiarse por lo que "algún día" podría necesitar el negocio, en lugar de por su operación actual. Para elegir bien, conviene responder primero unas pocas preguntas concretas: ¿cuántos documentos emitís por mes en promedio?, ¿tenés una sola razón social o más de una?, ¿operás desde un solo local o desde varias sucursales?, ¿tu volumen es estable durante el año o tiene picos puntuales? Las respuestas a esas preguntas dicen mucho más sobre qué plan te conviene que cualquier proyección a futuro.
Contá cuántos documentos emitís hoy en un mes típico, no cuántos creés que vas a emitir en el futuro.
Si administrás más de una empresa o sucursal, la arquitectura multi-empresa del sistema entra en juego en tu elección de plan.
Podés cambiar de plan más adelante si tu volumen aumenta, así que no hace falta sobredimensionar la elección inicial.
Ya seas un freelancer que factura un puñado de veces al mes, una PyME con catálogo y clientes recurrentes, o un grupo con varias razones sociales, el sistema detrás es el mismo: integración directa al SIFEN/DNIT, sin intermediarios. Lo que cambia entre un caso y otro es el plan que corresponde a ese volumen y esa estructura. Por eso conviene mirar primero tu operación actual y, si más adelante crece, simplemente pasar a un plan mayor sin necesidad de migrar de sistema.
Para el detalle exacto de cada plan —qué incluye y a qué volumen corresponde— la referencia siempre es la página oficial de planes y precios, no una estimación genérica.
Sin intermediarios, con integración directa al SIFEN/DNIT.
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