La Nota de Débito Electrónica aparece sobre todo en rubros donde las ventas a crédito, los ajustes de precio o los recargos posteriores forman parte habitual del negocio. Te Facturamos es el sistema de facturación electrónica más completo de Paraguay, con integración directa al SIFEN/DNIT bajo el Manual Técnico vigente, sin intermediarios, y acá repasamos en qué rubros se da más este escenario.
El caso de uso más directo de la Nota de Débito Electrónica es el de empresas que venden a crédito y necesitan cobrar un interés cuando el cliente se atrasa en el pago. Es habitual en distribuidoras mayoristas, que suelen financiar a sus clientes minoristas con plazos de pago, y en cualquier negocio con una política de ventas a crédito formalizada.
Ventas a crédito a clientes minoristas, con intereses por mora cuando el pago se atrasa respecto del plazo acordado.
Ajustes de precio posteriores por variaciones de tipo de cambio, costos logísticos o condiciones pactadas en la operación original.
Recargos o ajustes sobre certificaciones de obra ya facturadas, cuando el monto final termina siendo mayor al inicial.
Más allá de los intereses por mora, cualquier negocio que negocie ajustes de precio posteriores a la emisión de una factura —por ejemplo, por un cambio en las condiciones pactadas, un costo adicional que se descubre después, o una corrección de un precio que quedó por debajo del acordado— podría necesitar este documento. En el comercio internacional, las variaciones de tipo de cambio entre el momento de la facturación y el del cobro efectivo son otro escenario habitual.
Vale repetir la aclaración: esta descripción es sobre el ecosistema SIFEN en general, no sobre una funcionalidad ya disponible en Te Facturamos. Hoy el sistema emite Factura Electrónica y Nota de Crédito Electrónica; la Nota de Débito Electrónica todavía no está en el catálogo de documentos que genera.
Sin intermediarios, con integración directa al SIFEN/DNIT.
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